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La I+D+i y la transferencia tecnológica en el ámbito de la salud, a debate en la última jornada del I Ciclo “Empresas que diseñan el futuro”

Stephen Matlin, director ejecutivo de Life Length

La Fundación General CSIC y la Fundación PONS, con el apoyo de la Universidad Politécnica de Madrid, la Fundación para el Conocimiento madri+d y PONS Patentes y Marcas Internacional, han celebrado la cuarta y última jornada sectorial del primer ciclo “Empresas que Diseñan el Futuro”,  que en esta ocasión se ha centrado en  el análisis de los procesos de envejecimiento humano y cómo empresas e instituciones españolas están desarrollando soluciones innovadoras y posicionándose como referencias a nivel mundial en nuevos biomarcadores que permitan anticipar los efectos del tiempo en el cuerpo humano.

Además, el encuentro sirvió para debatir sobre el gran reto que supone, tanto para  organismos  públicos como para PYMES innovadoras, lograr hacer una efectiva transferencia de conocimiento hacia el mercado que permita un mejor acceso a la financiación para seguir con el desarrollo de los programas de I+D+i, en especial en el campo de la salud.

La sesión de apertura corrió a cargo de José Luis de Miguel, coordinador de Programas y Estrategia de la Fundación General CSIC, quien enmarcó las presentaciones dentro del ciclo de jornadas. Un ciclo que, como recordó, “tiene como principal objetivo mostrar a la sociedad cómo son los procesos que permiten a las empresas introducir en el mercado nuevos productos y servicios”. Unas dinámicas complejas y costosas que, por desconocidas, se aceptan sin embargo como naturales, desvalorizando así el papel de empresas e investigadores, públicos y privados, en un proceso trascendental: el que conduce desde la idea hasta el mercado, para satisfacer una necesidad individual o social.

Stephen Matlin, director ejecutivo de Life Length, empresa de biotecnología fundada en septiembre de 2010 y  cuya actividad se centra en la comercialización de la técnica de medición de telómeros, trasladó la experiencia de crear una empresa a partir de un centro público de investigación, en este caso el CNIO, y el reto de cómo acercar la ciencia al mercado. El responsable de Life Length también apuntó factores clave para garantizar la viabilidad del proyecto y centró como uno de sus principales objetivos es lograr el reto que supone hacer escalable la  tecnología para lograr una mejor accesibilidad y menores costes para el acceso a los resultados de la investigación, manteniendo en todo caso los estándares de calidad.

Para Stephen Matlin, “la ciencia española tiene una alta calidad y el acuerdo con instituciones como el Cleveland HeartLab de Ohio es la prueba de que nuestra I+D es reconocida y valorada internacionalmente.  Nuestro pequeño proyecto es la prueba de que se puede crear empleo de calidad en España y que podemos cambiar de modelo productivo pero el mayor reto es la dificultad de conseguir financiación para seguir haciendo crecer el proyecto”.

Life Length comercializa la tecnología más avanzada en el campo de medición telomérica que ha sido desarrollada por la Dra. María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Life Length se ha consolidado como líder mundial en el campo de medición telomérica y ya ofrece el test TAT® en más de 20 países a través de una red de más de 13 laboratorios.  El ensayo TAT (Telomere Analysis Technology) es el indicador más exacto del envejecimiento celular, con una amplia variedad de aplicaciones orientadas hacia la prevención de enfermedades del envejecimiento, como la enfermedad cardiovascular o el cáncer, por la estrecha relación que existe entre estas enfermedades y la longitud telomérica.

Por su parte, Francisco del Pozo, catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación y director del Centro de Tecnología Biomédica (CTB) de la Universidad Politécnica de Madrid compartió con los asistentes el desarrollo de su grupo de investigación hoy en día el sector de la biotecnología en el área de “AGE-RELATED DISEASES” y en concreto de los resultados de dos líneas de investigación del CTB, con especial mención a su potencial transferencia industrial.

En opinión de Francisco del Pozo, “un nuevo concepto de paciente está surgiendo en el siglo XXI enfocado a la mitigación del deterioro funcional y a la atención a la función, no tanto a la enfermedad, por lo que para los investigadores surgen retos importantes como es el desarrollo de biomarcadadores para la detección temprana de enfermedades como el Alzheimer y la demencia, con el objetivo de poder anticiparse a la enfermedad con una antelación de al menos tres o incluso años. En la actualidad se está en una segunda fase explotación industrial de nuestros biomarcadores, sobre la base del éxito logrado ya con ensayos preclínicos en muestras de 150 pacientes y nuestro principal objetivo ahora es ser capaces de lograr la financiación necesaria para asegurar la viabilidad del proyecto”.

Nuria Marcos, directora general de PONS Patentes y Marcas Internacional, fue la encargada de clausurar la jornada incidiendo en que hoy una de las dificultades más grandes es el acceso a la financiación, por lo que apuntó que tanto las empresas e instituciones deben hacer un esfuerzo aún mayor para lograr que la trasferencia de conocimiento se convierta efectivamente en soluciones con viabilidad comercial, que resulten atractivas para los actores encargados de financiar los proyectos. La máxima responsable de la firma de propiedad industrial e intelectual también aprovechó para anunciar una segunda edición del Ciclo, “tras el notable éxito logrado en la primera, ya que hemos cumplido el principal objetivo: acercar a la sociedad el ejemplo de las empresas que más tienen que decir en el ámbito de la innovación y que son un ejemplo para todos nosotros”.